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9 de diciembre de 2009

El Islam se instala en las escuelas

“Combatir al enemigo occidental” es el mensaje que ha lanzado recientemente en un discurso el Ayatolá Jomeini. Una de las lacras que aquejan el sistema educativo iraní que está plagado, según sus mandatarios, de ideales pro occidentales. Así se demostró recientemente en las revueltas islámicas que sacudieron Teherán tras los resultados que arrojaron las urnas en las elecciones del pasado junio. Para hacer frente a esa invasión, el ejecutivo de Ahmadineyah ha lanzado una ofensiva ideológica, uno de cuyos pilares es la reislamización del sistema educativo.


Una manifestante protesta en las calles de Teherán por los resultados de las elecciones de junio que proclamaron vencedor a Ahmadineyah

La iniciativa ha provocado ya las protestas de los universitarios que convocaron el pasado 7 de diciembre una manifestación con motivo del Día del estudiante contra el sistema educativo clerical, desafiando con ello a la prohibici
ón de manifestarse. El descontento de los universitarios, que se manifiestan en el campus de Teherán sin que la policía pueda hacer nada por reducirlos, parece haber disparado las alarmas del régimen iraní.


Pero la defensa de los valores islámicos llega tarde. Ante el comienzo del curso escolar, se desconocen los detalles y el alcance del plan. A estas alturas, existe la intención de atajar el problema pero aún no se han concretado las medidas en las que se materializará tal propuesta. Aunque sigilosamente el régimen intenta controlar de los detractores del sistema o los que son incapaces de mantener el statu quo. Las expulsiones entre el profesorado se cubren con prejubilaciones. Y doctrinas como el marxismo han sido sustituidas por asignaturas como Dios y filosofía o Islam y teoría social. La férrea disciplina que se ha impuesto en el campo de la educación también viene marcada por el nombramiento de Kamran Daneshju al frente del Ministerio de Ciencia, Investigación y Tecnología, del que dependen las universidades, responsable de las pasadas elecciones en Irán y que no ha dudado en promover la segregación de sexos en la universidad.

No solo de estas protestas han salido escaldados los manifestantes. El control se traslada a las más altas esferas de la vida política. También increpan a los líderes de la oposición, entre ellos, Musaví al que cerraron el paso cuando intentaba salir de la facultad de Bellas Artes. Tras las protestas que se sucedieron el pasado junio, el líder de la oposición se ha convertido en el símbolo de la contestación al régimen iraní.

Mientras los cimientos del sistema se tambalean, el régimen hace todo lo posible para mantener la estructura rígida. Los universitarios ya han tomado conciencia de sus derechos y de las imposiciones que se hace desde un estado que utiliza la coacción y la represión como armas para hacer valer su autoridad. De nada sirve que se ralentice el acceso a internet o agentes de paisano graben a los manifestantes para luego detenerlos. Las primeras protestas ya han sentado precedentes y se han convertido en algo que va de la excepción a la normalidad.


Sistema educativo iraní


El sistema educativo iraní está fuertemente influenciado por los principios impuestos tras la revolución de 1979. El sistema educativo está impregnado por la sharia, la ley musulmana, un código de conducta que se encarga de diferenciar el bien del mal, por supuesto siempre en base de los principios que rigen la religión islámica, es decir, que está inspirada en el Corán.

En cuanto a la estructura del sistema educativo, pueden diferenciarse tres etapas. La primera de ellas la educación primera que abarca de los 6 a los 10 años y que puede estar precedida de un curso de preescolar no obligatorio. El segundo nivel lo conforma la enseñanza secundaria dividida a su vez en dos niveles de 3 años cada uno. En la segunda subetapas existen diferentes tipos de especialización donde se aprecian las aptitudes y el potencial del alumno. Y por último, una tercera etapa se pueden optar a un título vocacional o técnico, de dos años, o a una licenciatura que se prolonga durante 4 años.

Más información: El País
Elementos gráficos: imágenes

6 de diciembre de 2009

Sevilla reclama su plaza

El rector de la Universidad de Sevilla, Joaquín Luque, ha pedido que se revise la asignación de los títulos de Campus de Excelencia Internacional que el pasado 4 de diciembre otorgó el Ministerio de Educación a las universidades españolas. Una concesión que ha dejado fuera a la Universidad de Sevilla. Así lo manifestó en la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas que reunió a los máximos exponentes de las universidades nacionales.



De izquierda a derecha, Cristina Garmendia, Ministra de Ciencia e Innovación, Joaquín Luque, rector de la Universidad de Sevilla y Suárez Japón, rector de la UNIA


Su mensaje fue, a la par que diplomático, reivindicativo. Felicitó a todas las distinguidas con el sello de Campus de Excelencia Internacional en la fase final de dicha convocatoria y lamentó que otras universidades andaluzas, como Granada y Sevilla, se hayan quedado fuera. Y es que el proyecto de la capital hispalense ni siquiera se ha podido colar entre los cinco mejores a nivel regional. Si lo han hecho, por el contrario, la Universidad de Córdoba, Cantabria y Oviedo.

A nivel nacional tan solo Barcelona y Madrid han obtenido una plaza. Entre ellas, Barcelona Knowledge Campus, la Ciudad Universitaria de la Moncloa, el Campus Carlos III, la Universidad Autónoma de Barcelona o el Campus de Excelencia Internacional UAM- CSIC. Por el momento la Hispalense solo recibe el calificativo de “proyecto prometedor” que le hará merecedora de cuatro millones de euros frente a los 21 que recibirán las universidades que se han hecho con el título. La capital de España recibirá un total de 42 millones de euros para proyectos universitarios y 32 para la ciudad condal.

¿En qué consiste el Campus de Excelencia Internacional?

El Campus de Excelencia Internacional sirve a los propósitos de la Estrategia Universidad 2015 que pretende elevar el nivel de las universidades españolas y dotarlas de los mecanismos necesarios para permitirles competir a escala internacional. Fue en diciembre de 2008 cuando, tras la aprobación del proyecto por parte del Consejo de Ministros, se publicaron las convocatorias.

Entre los objetivos financiar las iniciativas más innovadoras y competitivas que aporten un mayor valor a las universidades españolas, situar las enseñanzas superiores entre las mejores de Europa y atraer a los mejores estudiantes, investigadores, gestores y tecnólogos a nuestras universidades a través de la mejora de la calidad total de las universidades y de sus campus especializados de excelencia internacional.

La financiación para el desarrollo del Plan Estratégico se concreta en préstamos sin intereses que el Ministerio de Educación concederá por un valor de 150 millones de euros a las comunidades autónomas donde se encuentran las universidades seleccionadas. Esta dotación se verá complementada con 53 millones de euros en subvenciones, de los cuales 50 proceden del PlanE, a través del subprograma de I+D+i y Transferencia, gestionado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.


Fuentes: El País, Diario de Sevilla
Imágenes: Actualidad universitaria

3 de diciembre de 2009

La guerra de los símbolos

Cuando parecía que la confrontación política sobre la eliminación de los crucifijos religiosos en las escuelas había quedado relegada al olvido, Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) ha puesto de nuevo sobre la mesa un tema que dejo pendiente antes de vacaciones, la desaparición de los símbolos ostensibles de los centros educativos. Una petición que podría ser considerada como la antesala de la renovación de la Ley de Libertad Religiosa. Ayer, la Comisión de Educación del Congreso aprobó una proposición no de ley, en la que instaba al ejecutivo a aplicar en todos los colegios la jurisprudencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.



Joan Tardá, diputado ERC

El origen de este contencioso se encuentra en la denuncia que una ciudadana italiana, Soile Lautsi, hizo en 2002 y en la que reclamaba al instituto estatal italiano, en el que estudiaban sus dos hijos, que quitara los crucifijos de las clases. La sentencia señalaba que "el crucifijo en la escuela pública supone una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y de la libertad de religión de los alumnos".

Otro de los temas objeto de debate fue la titularidad de los centros en los que se exige la retirada. Mientras que la propuesta de ERC hacia referencia tan solo a los colegios públicos, momentos más tarde, el diputado Joan Tardà aseguró que la retirada de crucifijos se aplicará tanto a los centros públicos como a los concertados.

El rastro marcado por esta sentencia fue apoyado por PSOE, ERC-IU-ICV y BNG, un apoyo al que no se sumaron ni PP ni CiU. La proposición no ha tardado en generar los primeros comentarios. El primero en pronunciarse ha sido el ministro de Educación Ángel Gabilondo quien ha afirmado que “hay que hay que atender al artículo 16.3 de la constitución en el que se explica la libertad de creencia religiosa pero a la vez no debemos olvidar que España, como también viene fijado en la constitución, es un estado aconfesional. El objetivo es conjugar estos dos principios”. Quien también se pronunció fue el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero que aclaró que la retirada de los símbolos reliogosos de las escuelas no está en la agenda del gobierno hasta que la ley de Libertad Religiosa no contemple ese supuesto.






Por el momento se trata de una propuesta, sin valor legislativo pero que ya ha levantado ampollas entre las partes afectadas y, por supuesto, ha vuelto a resquebrajar el escaso consenso político que, en materia de educación, existía con la reforma educativa.


Fuentes: El País, El Mundo
Imágenes: Adn

1 de diciembre de 2009

Hegemonía educativa

La hegemonía económica y el poder político, se trasladan al ámbito educativo. Estados Unidos se afianza en lo más alto del “ránking de Shangai”, un informe que emite desde 2003 el Centro Académico de Universidades del Mundo (ARWU, según sus siglas en inglés).



Países donde se sitúan las universidades que encabezan los 100 primeros puestos en el 'ránking de Shangai'

Las universidades españolas escalan en la lista de las universidades más importantes del mundo. El informe ancla en el puesto 175 a la Universidad de Barcelona. Puesto 66 si desglosamos el ránking por continentes. Otros centros de enseñanza superior que aparecen en la lista son la Universidad Autónoma de Madrid (puesto201), la Complutense (204) o la Universidad de Valencia (293). A la cola de la lista se encuentran la Universidad de Sevilla, Granada, Zaragoza o Pompeu Fabra, entre otras.


Como es evidente, en el ránking general las universidades españolas no salen muy bien paradas, no así en la clasificación por materias donde España consigue hacerse un hueco en los 100 primeros puestos. En matemáticas, la Universidad Autónoma de Madrid consigue trepar hasta el puesto 51. En física, la universidad de Valencia consigue hacerse un hueco y alcanzar el puesto 102. En química la Universidad de Zaragoza se sitúa en el puesto 75 y el puesto 96 de la clasificación tecnológica lo ocupa la universidad de Pompeu Fabra. Un ámbito, sin embargo, en la que las universidades españolas son incapaces de colarse entre los 100 primeros puestos es el plano económico, donde España apenas cuenta con representación.


Sobre el informe Arwu

ARWU, un estudio que se publica con periodicidad anual desde 2003, emplea seis indicadores objetivos para clasificar las universidades del mundo, incluyendo el número de estudiantes y profesores ganadores de los Premios Nobel y medallas Fields, el distintivo equivalente al premio Nobel de Matemáticas, hasta ahora inexistente. Otros de los parámetros utilizados en la clasificación de universidades son el número de artículos publicados en revistas de Naturaleza y Ciencia o la cantidad de investigadores citados en la revista Thomson Scientific. Aunque en principio, la clasificación se ceñía únicamente a las universidades chinas, el ránking se ha convertido en una referencia en las universidades de investigación a nivel mundial. Actualmente su estudio se extiende a cerca de 1000 universidades, pese a que solo son 500 las que pasan las pruebas y reúnen los requisitos para aparecer en el informe.


Fuentes: El País , Arwu